El Papa Francisco y Eric Schmidt de Google

El Papa Francisco and Eric Schmidt

El Papa Francisco and Eric Schmidt

Me comentan que en la reciente visita del Papa a Cuba se dio como tarea del Partido Comunista crear grupos de “confiables” para que fueran a misas y a recepciones del papa Francisco, máximo representante de la Iglesia católica apostólica y romana.

También me comentan que a algunos de los políglotas del partido les pidieron que crearan carteles en inglés para que “esa prensa perversa de Estados Unidos capte de forma clara y concisa nuestra calurosa acogida del máximo pontífice”. Uno de aquellos carteles leía: “Welcome Potato to Cuba”.

La reciente visita del papa Francisco a Cuba y la consecuente llamada a la acción por parte del Partido Comunista tomó por sorpresa a algunos militantes, que no entendieron bien y algunos con nombres “célebres” hasta se negaron a asistir a las congregaciones eclesiásticas.

Dicha visita coincide con la clara intención del gobierno de mostrar que Cuba está “open for business”. Cuba está preparándose para abrirse a los negocios americanos, y varios ejecutivos de empresas importantes ya han estado explorando sus oportunidades en la isla con más potencial en el Caribe.

Entre las empresas con más interés de penetración en Cuba está una de las más antiguas y exitosas del planeta. Con algo más de 2000 años de fundada y con más de 2.2 mil millones de clientes en todo el planeta, la Iglesia católica es sin duda la empresa más grande que ha pisado tierras cubanas en los últimos años.

Tres de sus presidentes (Papas) han visitado la isla solo en busca de lo mismo que el resto de los pretendientes de otras empresas, expansión.

Quieren escuelas privadas católicas para extender su clientela en la isla, quieren medios de prensa independientes para mantener sus campañas de promoción llegando con frecuencia y frescura a las nuevas generaciones y por supuesto, quieren estar más cerca del poder para consolidar su agenda.

Aún sabiendo esto, hay quienes se preguntan, ¿por qué el papa Francisco no se reunió con los disidentes? ¿Really?

El objetivo de la visita del Papa a Cuba fue avanzar la agenda de su empresa en la isla. Punto. Todo lo que pueda comprometer esto debe quedar fuera.

Hasta aquí todo parece lógico desde el punto de vista empresarial. ¿Realmente alguien se imaginó o se preguntó por qué Erich Schmidt, presidente de Google, no se reunió con Berta Soler? Por supuesto que no.

Hay un solo problema con esta lógica. El producto que vende la Iglesia católica es pasión por los desposeídos, por los pobres y los marginados, por los aplastados y oprimidos sin mirar la causa de sus pesares, la causa de su desdicha.

Pero el Papa los ignoró en Cuba. No visitó una cárcel. No preguntó por un grafitero que lleva meses soterrado en una de las catacumbas del régimen por solo proponer un proyecto anti-régimen. No visitó los barrios marginados del país, ni se arriesgó a condenar el vandalismo de los actos de repudio que por más de 50 años han representado la violencia orquestada por el régimen en contra de sus oponentes.

Los que hemos estudiado la anatomía de las empresas capitalistas globales como lo es la Iglesia católica, pudiéramos entender la estrategia del papa Francisco en Cuba.

El problema con esa estrategia es que desmoraliza parte de su producto que es la compasión con los desposeídos o el amor al prójimo.

Le deseo al presidente Francisco el más sincero éxito en su expansión en Cuba. Mi único consejo: cambia de estrategia o cambia de producto. En este momento me parecen incompatibles.

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El pétalo azul de Radio Martí

 

Por Clive Rudd Fernández

1800Tírate desnudo en la piscina y dale un beso a tu vecina. Con esa letra y un fondo musical de rock light comenzó el programa de radio 1800 online que conducen Juan Juan Almeida y Lizandra Díaz Blanco, y que por estos días cumple tres años de lanzado al aire.

Desde sus inicios el programa se propuso “tender puentes en lugar de crear trincheras”, me cuenta Juan Juan desde un sofá medio improvisado que encontramos en uno de los estudios de Radio Martí en Miami.

“Hace solo unos días llamó un cubano que vive en Suecia que escucha nuestro programa vía radio digital”, me comenta Lizandra. “Y desde Cuba nos envía mensajes mucha gente que me llenan de alegría cuando nos dicen que nuestro programa les da luz a su día”, me dice Juan Juan emocionado.

Lo que distingue al programa es que “no hace politiquería, sino busca entretener, informar de forma desenfadada y crear un espacio donde frecuentemente recibimos a blogueros, artistas, empresarios, deportistas y otros cubanos de adentro y fuera de la Isla. 1800 online en Radio Martí es como un pétalo azul dentro de una flor naranja”, me dice Juan Juan entre risotadas.

En el programa han participado artistas como Luis Alberto García, Irela Bravo y Olga Navarro como también periodistas que trabajan para medios oficialistas cubanos como Julio Acanda.

Independiente de quien sea el invitado el sonido de fondo que ha caracterizado al programa desde sus inicios son las carcajadas de sus locutores. “Nunca quise hacer nada serio. Desde el principio la idea fue reírnos de todo”, afirma Juan Juan mientras Lizandra me tira una mirada de complicidad.

El nombre del programa “1800 online” se debe a un conjunto de coincidencias interesantes incluidas un restaurante homónimo del malecón habanero y a que el programa dura 30 minutos, que son 1800 segundos y según Lizandra “en la radio un segundo puede definir todo un programa”.

Pero esquivar la política en un programa de radio fundamentalmente dedicado a los cubanos no es empresa fácil.

Al menos en una ocasión recuerdo a un invitado que era un cubano que vivía en la calle, un homeless. Juan Juan y Lizandra querían que los oyentes escucharan los detalles de su historia personal y abrir los micrófonos para los que los quisieran ayudar pudieran tirarle una mano. Pero el programa se fue por otro lado. El invitado llenaba el aire de consignas sin hilo ni historia que adjuntar y Lizandra hacía malabarismos para que el invitado conectara con el resto de la audiencia en lugar de consigo mismo.

“En un programa en vivo tienes una idea por donde va la historia pero no siempre recorre el camino que esperabas”, asegura Juan Juan antes de contarme otra de las anécdotas en la que no pudieron separar la política de las artes de informar y entretener.

“Invitamos a una actriz porno que utiliza las redes sociales para hacer publicidad a sus servicios. La entrevista fue muy buena porque la mujer es de aquellas que no solo está convencida de que tiene un buen trabajo, sino que tiene el trabajo que ella cree perfecto para ella”, agrega Lizandra.

“Después de la entrevista nos acribillaron a quejas por tocar el tema, incluso personas que confesaron no haber escuchado el programa. Solo por la naturaleza del tema”. “Ese es mi mayor temor”, dice Juan Juan, “hacer un programa con una intención y no ser comprendido, ser mal interpretado. No llegar a mi audiencia.”

1800 nace de una serendipia. Juan Juan había hecho una propuesta de programa de radio a la dirección de Radio Martí y Lizandra acababa de llegar de Cuba habiendo dejado atrás tres años de experiencia en una radio local en Sancti Spíritus.

A Lizandra la habían contratado para hacer periodismo digital en el portal web de Marti Noticias cuando Juan Juan la escuchó en un rincón de la redacción tirar una de sus risas con acento radial. “En ese momento supe que esa era la pieza que me faltaba para lanzar el programa”, me dice Juan Juan.

El toque fue más de suerte que de casualidad porque Juan Juan no tenía ni un minuto de práctica en la radio y “la experiencia en radio y periodística de Lizandra le dio al programa el ancla a la realidad que yo necesitaba”, asegura Juan Juan.

Por un momento nos interrumpen. Llaman a la puerta a Lizandra, que alguien vino de Washington a entrevistarla para hablar del programa. Me quedo solo con Juan Juan y aprovecho la oportunidad para preguntarle sobre su romance radial con Lizandra.

¿Qué es lo hay entre ustedes que los oyentes dicen que la química va más allá de los micrófonos?

“Es un romance radial, es una de esas casualidades de la vida donde te encuentras con alguien que te complementa profesionalmente. Pero hasta ahí llega la historia”, insiste Juan Juan mientras se dispara una de sus carcajadas contagiosas.

Llegó la hora. Nos metemos al estudio y parecen todos hormigas frente a media docena de pantallas de computadoras con cajas de colores y nombres raros como cue, line1, line2.

Hay un productor y un realizador de sonido en mi lado del estudio. Del otro lado de la habitación, separados por un gran cristal, están Juan Juan y Lizandra con unos audífonos inmensos y micrófonos sobredimensionados.

Tiran la música de entrada del programa. Juan Juan y Lizandra se transforman. Parecen actores de televisión y aunque nadie los esté mirando, están ya en posición frente a los micrófonos. El productor llama a los invitados por teléfono y Juan Juan comienza con las suyas:

“Lizandra, ¿sabías que los dinosaurios se endrogaban?”

“¿Pero qué dices? Recuerda que estamos en vivo”, responde Lizandra con cara de susto.

“Sí, chica, no es broma. Un estudio de una universidad de Oregon encontró que un grupo de dinosaurios consumían hongos alucinógenos”, explica Juan Juan con cara de pillería.

Lizandra respira profundo y responde cualquier cosa con tal de pasar al próximo tema.

Los 1800 segundos del programa se van volando. Se cierran los micrófonos. El anuncio grande rojo que dice “grabando en vivo” se apaga. Juan Juan aparta el bulto de hojas que utilizó como guión para el programa y sale del estudio riéndose con Lizandra.

Yo entré para quedarme con su guión, creí que me podía servir para hacer esta crónica, pero me encontré que todas sus hojas y las de Lizandra estaban prácticamente vacías.

Solo tenían tres palabras: dinosaurios, Ana María y alucinógenos.

* 1800 online se transmite por Radio Martí de lunes a viernes de 4:30 PM a 5:00 PM hora de Cuba, con retrasmisión a las 9:00 PM y 2:00 AM hora de Cuba, por Radio Caracol y vía internet por siriusXM.com en el canal latino (153).

Un cuarto sin ventanas

Por Clive Rudd Fernández

Screen Shot 2015-02-19 at 16.20.55Hace un par de días vi un video que anda rodando por las redes sociales y algunos medios de prensa, donde se ve a las Damas de Blanco haciéndole un mitin de repudio a una de sus fundadoras.

De todos los ataques e intentos de aniquilación del carácter y la imagen de las valientes opositoras que han existido en el pasado, para mi este es el mas efectivo. Y ha venido desde adentro.

En los 26 años que viví en Cuba sentí que el país era un gran cuarto sin ventanas donde nunca podías ver más allá de tus próximos 20 o 30 minutos.

En aquel caluroso agosto de 1992, cuando escapé de Cuba por vía aérea hacia Suecia, sentía un odio infernal por el gobierno que no solo había gobernado chapuceramente mi país, sino que contaba como una de sus proezas la total aniquilación de la esperanza de varias generaciones de cubanos.

Pero el gobierno incapaz de mi nación no era lo que más me avergonzaba. Lo que más me dolía era la absoluta indiferencia de todos nosotros ante aquello. En lugar de buscar vías para cambiar al gobierno, todos nuestros proyectos y talentos estaban direccionados a las artes de fuga de la isla.

Después que logré escapar, pasé muchos años viviendo en Europa con mi espalda hacia Cuba.

Poco a poco fui curando mis heridas y decepciones y empecé a escuchar con más frecuencia cómo hombres y mujeres dentro de Cuba reventaban sus voces en contra de la injusticia y el desgobierno de la isla.

Junto con mi admiración hacia esos cubanos que luchaban por mis derechos también se implantó una vergüenza por mi decisión de correr en lugar de quedarme a crear otra Cuba; a buscar iniciativas y proyectos cuya finalidad fuera sacar de raíz los problemas de mi país: la sustitución del gobierno comunista por uno más inclusivo y transformador.

Es por estas razones que para mí todo el que en Cuba levante su mano, su voz o sus cejas para pedir la sustitución del gobierno tiene mi más absoluta e incondicional admiración. Pero es posible que lo que acaba de ocurrir con las Damas de Blanco se convierta en la excepción.

El simbolismo de ese movimiento de mujeres ha sido una de esas pequeñas luces que me llenó de inspiración y de optimismo de que una libertad en Cuba por medios pacíficos es posible.

Desafortunadamente en los últimos años hemos visto que un cambio de liderazgo del movimiento lo ha llevado poco a poco a su debilitamiento hasta llegar a su punto más bajo con estas imágenes de un mitin de repudio a una de sus fundadoras.

Lo más triste y doloroso no es solo que las Damas de Blanco recurran a los mismos métodos de vejación que el gobierno aplica contra ellas, sino que busquen silenciar y amordazar a una de sus fundadoras. Para cerrar el cerco, Berta Soler no ha sido capaz hasta ahora de distanciarse o disculparse públicamente por este desastre.

El cambio de política de Estados Unidos hacia Cuba ha tomado a la sociedad civil cubana por sorpresa y la capacidad de adaptación a nuevas circunstancias es donde se prueban los líderes con experiencia o con buenos asesores. Parece ser que la líder de las Damas de Blanco carece de ambos.

La creación de ese movimiento opositor le dio una nueva ventana a los deseos de democracia de Cuba. Pero si la sociedad civil cubana no despierta con rapidez y se adapta a las nuevas irregularidades del terreno, mucho me temo que sufrirá un revés tan grande que nos alejará una o dos generaciones más de alcanzar una Cuba plural y próspera.

Una pregunta para Roberta Jacobson

Por Clive Rudd Fernández

Roberta S. Jacobson subsecretario de Estado estadounidense para Asuntos del Hemisferio Occidental.

Roberta S. Jacobson subsecretario de Estado estadounidense para Asuntos del Hemisferio Occidental.

En julio del año pasado, cuando hablé con algunas de las víctimas de la masacre del remolcador 13 de marzo en la bahía de la Habana, me encontré con una lista de datos escalofriantes.

Dos de ellos estremecerían a cualquier ser humano medianamente decente: los cadáveres recuperados del mar a consecuencia del hundimiento del remolcador jamás fueron entregados a los familiares y jamás se realizó una investigación independiente sobre una masacre donde 41 cubanos perdieron sus vidas, de los cuales 10 eran menores de edad.

Lo espeluznate de esos hechos no fue solo la impunidad de los que perpetraron la atrocidad en suelo cubano sino que lo sucedido aquel 13 de julio de 1994 es un patrón que se ha venido repitiendo casi desde que el gobierno revolucionario tomara el poder en 1959.

Las muertes violentas, el 22 de julio de 2012, de Oswaldo Payá, premio Sajarov del Parlamento Europeo y de Harold Cepero, joven líder del Movimiento Cristiano Liberación siguieron el mismo camino de ausencia de justicia imparcial y total desamparo de las familias afectadas. Aunque en este caso el cadáver fue entregado a las familias, a la de Payá se le negó tener acceso a la autopsia y a una investigación independiente.

A coalición con los cambios de política de la administración Obama y la dictadura de la Habana algunas voces comienzan a pedir investigaciones independientes sobre muertes violentas, sobre todo donde se sabe que las autoridades han tenido alguna participación.

Otros piensan que este tipo de “problemas” tiene todo el potencial de poner el dedo acusador en la cara del gobierno de La Habana y que “este no es el momento oportuno para hablar de acusaciones sino de los temas que acercan a ambas naciones”, como me dijo un bloguero independiente desde la isla.

Los medios de prensa internacional ignoran el tema en la misma medida.

Lo más triste no es que los medios internacionales no hagan hincapié en estos presuntos asesinatos, sino que la mayoría de nosotros los cubanos de dentro y fuera del país no lo tengamos como uno de los temas más importantes a tratar.

Una investigación independiente sobre la muerte de Osvaldo Payá y Harold Cepero nos protege a todos los cubanos.

Los presuntos “accidentes” y “descuidos” médicos donde entre otros han muerto Laura Poyán, Osvaldo Payá, Harold Cepero y otros muchos cubanos son las ejecuciones extrajudiciales que penden como una espada de Damocles sobre la cabeza de todos los cubanos que viven en la isla.

Los que se atreven a disentir o a criticar abiertamente al gobierno han sentido la amenaza mucho más cerca. Muchos de ellos han recibido amenazas de muerte de miembros de la seguridad del Estado que actúan con total impunidad y como ellos mismos saben, sin consecuencias legales.

Anoche supe que Rosa María Payá se encontró con Roberta Jacobson en un avión, cuando la hija del disidente cubano regresaba de un corto viaje de Washington, donde tuvo el privilegio de ser invitada por el senador Marco Rubio al discurso del Estado de la nación.

La subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental estaba camino a la Habana para encontrarse con funcionarios del gobierno cubano en uno de los encuentros entre las dos naciones de más alto nivel desde la administración de Jimmy Carter.

En ese corto encuentro Rosa María Payá le preguntó si la investigación sobre la muerte de su padre estaría sobre la mesa de las negociaciones. La respuesta, tan políticamente correcta como evasiva “This is always a point that we can raise”, Ese siempre es un asunto que podemos tocar.

Tal vez me equivoque pero a juzgar por la respuesta, el tema de las muertes sin explicación de opositores como Oswaldo Payá y Laura Poyán quedarán en el tintero (por ahora) y con ellas el miedo de todo cubano a ser asesinado en cualquier momento sin consecuencias para los verdugos ni para los que dan las órdenes.

La fórmula sueca de eliminar populistas

Por Clive Rudd Fernández

El primer ministro de Suecia Stefan Löfven habla durante una conferencia de prensa en la Cancillería en Estocolmo 02 de diciembre 2014.

El primer ministro de Suecia Stefan Löfven habla durante una conferencia de prensa en la Cancillería en Estocolmo 02 de diciembre 2014.

Durante el curso de la historia sobran los ejemplos de cómo las crisis sociales sacan lo mejor y lo peor de las naciones.

La crisis económica que sacudió al mundo recientemente no ha sido la excepción. Aunque Estados Unidos y la zona del Euro ya están en fase de recuperación, las consecuencias políticas aún se hacen notar.

Muchos de los países Europeos experimentaron un florecimiento del nacionalismo, el populismo, la xenofobia y posiciones políticas extremas como el fascismo y el comunismo.

Estos movimientos extremistas que en su interior tienen todo el potencial y el talento para destruir la democracia y el Estado de derecho sumaron a sus filas a los inconformes y agrupaciones cansadas de tanto deterioro de las agrupaciones políticas tradicionales.

Para poner algunos ejemplos que me han tocado de cerca, en Reino Unido surgió UKIP, en España, Podemos y en Suecia Sweden Democrats.

Los demócratas de Suecia (Sweden Democrats) es un partido populista de extrema derecha Sueca que centra todo su discurso en mensajes anti-inmigración, muy parecido al UKIP de Reino Unido.

La gran mayoría de los países Europeos que aún padecen la amenaza de movimientos extremos se están desgarrando entre mantener sus reglas democráticas y sacar a los extremistas de las decisiones políticas de sus naciones.

Pero Suecia ha logrado una solución democrática que pudiera servir de al resto de las naciones europeas.

En 2014 se celebraron elecciones generales en Suecia para elegir un nuevo parlamento. La alianza de centro-derecha (que comprende el Partido Moderado, el Partido Liberal Popular, Partido de Centro y Demócrata-Cristianos) que había sacado con éxito al país de la crisis económica, buscó un tercer mandato en el gobierno.

El resultado de las elecciones vio a los tres partidos de izquierda sobrepasar en votos a la alianza por Suecia (La alianza de centro-derecha), pero el resultado más preocupante fue que los Sweden Democrats duplicaron su apoyo y ganaron 49 escaños en un parlamento de 349 asientos en total.

Cuando el nuevo parlamento (donde ninguna coalición tiene mayoría) intentó pasar su primer presupuesto se encontró con una situación de práctica ingobernabilidad.

El nuevo primer ministro declaró públicamente la situación como insostenible y llamó a nuevas elecciones generales, después de solo 3 meses de comenzar el nuevo gobierno.

En el punto más alto de la crisis política sueca los partidos de derechas e izquierda hicieron algo que sorprendió al mundo.

Se reunieron a puertas cerradas y pusieron la nación antes que las políticas partidistas. Entonces, polos históricamente opuestos decidieron llegar a un acuerdo para erradicar el tumor de los populistas del futuro de Suecia.

El pasado 27 de diciembre anunciaron lo que se ha llamado como el Acuerdo de Diciembre.

Los seis partidos principales suecos cancelaron las elecciones anticipadas y el gobierno de centro-izquierda, que solo llevaba tres meses gobernando, anunció un acuerdo de ocho años con la oposición para apartar a los Sweden Democrats, que mantenían el equilibrio de poder en el parlamento, y de esta forma evitar una nueva elección.

El acuerdo del gobierno con los partidos de centro-derecha se extiende hasta la próxima legislatura de 2018-22, dejando de lado las diferencias entre partidos con el fin de asegurarse de que los partidos de centro tienen un bloqueo en el poder, y excluyen a los de extrema derecha.

“El acuerdo es una manera de demostrar que nos tomamos la responsabilidad de asegurarnos de que Suecia se pueda gobernar; que ponemos primero el futuro del país”, dijo el primer ministro socialdemócrata Stefan Löfven.

Este acuerdo, impensable en cualquier democracia europea solo unos pocos años atrás, ha logrado demostrar que existen soluciones viables y democráticas para deshacerse de los extremistas.

Que si los partidos ponen el futuro de la nación primero que las políticas partidistas es posible resolver amenazas como UKIP en Reino Unido y Podemos en España.

Poco a poco van apareciendo luces que nos dan la esperanza de que Podemos no va a lograr aplicar el modelo cubano o venezolano a España.

Solo falta que los políticos españoles se dejen de mirar el ombligo y se dé por enterado de la amenaza que la nación enfrenta.

A question for Roberta Jacobson

Roberta Jacobson

Roberta Jacobson

14ymedio, Clive Rudd Fernandez,

22 January 2015 — In July of last year, when I talked to some of the victims of the “Marzo de 13” Tugboat massacre in the Bay of Havana, I found a list of horrifying facts.

Two of them would make any halfway decent human being shudder: the bodies recovered from the sea as a result of the sinking of the boat were never returned to the families, and there was never an independent investigation into the massacre in which 41 Cubans lost their lives. Ten of them were minors.

What was so shocking about these events was not just the impunity of those who perpetrated the atrocity on Cuban soil, but that what happened on 13 July 1994 is a pattern that has been repeated almost since the Revolutionary government took power in 1959.

The violent deaths, on 22 July 2012, of Oswaldo Payá, winner of the European Parliament’s Sakharov Prize for Freedom of Thought, and Harold Cepero, young leader of the Christian Liberation Movement, followed the same path of an absence of justice and the utter helplessness of the affected families. Although in this case the bodies were handed over to the families, neither Payá nor Harold were given an autopsy or an independent investigation.

With the policy changes of the Obama administration and the Havana dictatorship, some voices have begun to ask for independent investigations of the violent deaths, especially where it is known that the authorities had some participation.

Some voices think that these “problems” have the potential to point the accusing finger at the face of the government in Havana and that “this is not the opportune moment to talk about accusations, but rather about the issues that bring both nations closer,” like an independent blogger on the Island told me.

Oswaldo Payá and Harold Cepero

The international media ignores the issue to the same extent. The saddest thing isn’t that they don’t emphasize these presumed assassinations, but rather that the majority of us, Cubans inside and outside the country, don’t consider it one of the most important issues to address.

An independent investigation into the deaths of Osvaldo Payá and Harold Cepero protects all of us Cubans.

The alleged “accidents” and “careless doctors” who allegedly caused the deaths of Laura Pollán, Oswaldo Payá, Harold Cepero and many other Cubans are today the extrajudicial execution that hang like the Sword of Damocles over the heads of all Cubans living on the Island.

Those who dare to dissent and openly criticise the Government have felt the danger much more closely. Many of them have received death threats from members of State Security, who act with total impunity, as they well know that there will be no legal consequences for them.

Rosa María Payá

Last night I heard that Rosa María Payá met Robert Jacobson on a plane, when the daughter of the Cuban dissident was returning from a short trip to Washington, where she had the privilege of being the guest of Senator Marco Rubio at the State of the Union.

The Assistant Secretary of State for Western Hemisphere Affairs was on her way to Havana to meet with officials from the Cuban Government in one of the meetings between the two nations at the highest level since the Jimmy Carter administration.

In this short encounter, Rosa María Payá asked whether the investigation into the death of her father would be on the negotiating table. The answer, as politically correct as it was evasive, was, “This is always a point that we raise”. 

Maybe I’m wrong, but judging by the response, the issue of the unexplained deaths of opponents like Oswaldo Payá and Laura Pollán will remain unaddressed and, with them, the fear every Cuban has of being murdered at any moment, without consequences for the executioners, nor for those who give the orders.

 

La maldición del eterno

Por Clive Rudd Fernandez

Una vez más el final de un año y el comienzo de otro se enlazan con la muerte mediática de Fidel Castro.

Así la llamó CafeFuerte.com en una nota que FidelMuertopublicó su editor Wilfredo Cancio Isla el 20 de octubre de 2012 con el título de “La muertes mediáticas de Fidel Castro” a raíz de intensos rumores de su muerte hace ya 2 años.

Quienes no somos periodistas de profesión, pero nos hemos infestado con ese tan contagioso germen de la información, se nos puede reconocer por un síntoma; el consumo desmedido de noticias a todas horas por múltiples y diversas fuentes, muchas veces de corte histórico.

Una de esas noticias que hizo historia y que vale la pena revisitar fue el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963.

Después de leer y revisar muchos textos, microfilmes y reproducciones de fragmentos de noticas en la televisión estadounidense, nos quedamos con muchas dudas sobre quién asesinó al presidente.

Para los neófitos de la prensa como yo, algo quedó muy, pero muy claro en esta historia.

Solo un médico puede declarar oficialmente muerto a un ser humano. Esta no es una prerrogativa de la prensa.

Cuando los medios serios declaran la muerte de un mandatario generalmente citan a su fuente y esta es casi invariablemente el médico que firmó el acta de defunción.

En esta nueva edición (2014/215) de la muerte mediática de Fidel Castro muchos de los medios en los que yo confío para informarme sobre temas relacionados con Cuba rompieron una de las reglas “básicas” del periodismo, que ellos mismos me han ensañado durante los últimos años, “No se reporta sobre rumores a no ser que los rumores hayan traído consecuencias que sean noticia”.

Uno de los peligros de dejarse seducir por rumores es que cuando comienzas con uno, ya no tienes por donde acabar.

En los últimos días no solo han reportado los rumores de la muerte de Fidel Castro, sino que se fueron con la de trapo del rumor de una conferencia de prensa para el supuesto anuncio de la muerte del dictador caribeño.

En esta ocasión el Diario las Américas se llevó el premio gordo. No solo reportó un rumor sino que colaboró a inflarlo cual globo meteorológico. Reportó que ellos tenían un colaborador que asistiría a la supuesta conferencia de prensa, que después nos hemos enterado nunca se convocó y que ellos mismos se vieron obligado a desmentirla cuando un medio serio como AFP hizo lo básico, llamar al Centro de Prensa Internacional en Cuba y preguntar por los detalles de la conferencia.

Si esta gestión se hacía muy engorrosa porque el CPI de La Habana está colmado de secretismos y oficiales de la seguridad del estado que se dedican a engañar y confundir, bastaba con preguntarle a los colegas de AlJazeera, BBC o AFP si ellos habían sido invitados a una conferencia de prensa antes de sacar en portada una nota que evidentemente no contó con fuentes fidedignas.

En los últimos años parece que estamos viendo un patrón de comportamiento. Cada vez que el anciano dictador se deteriora más, los que tienen el control en la isla deciden alejarlo de los medios para evitar el deterioro de su imagen pública, lo que va poco a poco incrementando los rumores de sus enfermedades o muerte hasta que llega a un nivel que lo tienen que “preparar” para enseñarlo al mundo cual muñeco de circo y a partir de ahí se sincronizan los relojes de nuevo hasta el próximo año donde lo tendrán que sacar o la prensa lo aniquila.

Parece ser que al comandante le ha caído la maldición de la longevidad, donde sus seguidores y víctimas han podido lamentar o disfrutar año tras año como el comandante, el caballo, se ha convertido en un hollejito incongruente, que nunca nadie se imagino.

Evidentemente el dictador cubano con sus 88 años y sus achaques producto de enfermedades intestinales y de varias intervenciones quirúrgicas mayores está a las puertas de la muerte y hay millones de personas que esperan esa noticia con una bolsa de sentimientos, algunos con regocijo, otros con miedo, inclusive algunos con dolor, pero todos la esperan, y no hay caldo más rico para un rumor que la muerte esperada de un mandatario.

Pero nunca debemos olvidar que solo una fuente es fidedigna en esta noticia, un médico.

Corea del Norte, Cuba y la lista de bribones

corea-del-norte

Por Clive Rudd Fernández

Las relaciones (siempre frías) entre Estados Unidos y Corea del Norte han aumentado su tensión en las últimas semanas cuando se acercaba la fecha del estreno de una comedia producida por Sony Pictures titulada “The Interview”.

El problema central de la película, según Corea del Norte, es que satiriza sobre el líder supremo de esa nación, Kim Jong-un. Como en todas las dictaduras, se tolera (en diferente medida) jugar con la cadena pero no con el mono, léase líder supremo.

Oficialmente Corea del Norte exigió la cancelación del estreno de la película y amenazó con “atenerse a serias consecuencias”, incluyendo ataques al estilo 9/11 a las salas de proyección del filme o a las redes de entretenimiento de Sony.

Las principales cadenas de cines rápidamente decidieron no proyectar la película y posteriormente Sony canceló sus planes de sacar el filme al mercado.

Finalmente se produjo un ataque cibernético a la multinacional japonesa y después de una investigación el FBI anunció que “Corea del Norte es responsable del ataque cibernético contra Sony Pictures que llevó a la liberación de una cantidad incalculable de datos privados de la compañía, e-mails e información, así como la cancelación del estreno de la película La Entrevista.”

Inmediatamente cayeron presiones sobre Sony para que exhibiera la película, incluyendo del presidente de Estados Unidos, quien dijo “Yo simpatizo con las preocupaciones que enfrentan. Habiendo dicho todo eso, creo que se han equivocado” [al decidir no sacar el largometraje].

Después del incremento de las presiones de inversores y de la Casa Blanca, Sony cedió liberando la película en un número reducido de cines independientes y a través de internet, con ayuda de Google y Microsoft.

Todo lo sucedido es una trágica historia donde una empresa que emplea a 150,000 trabajadores en casi todo el mundo ha sido amenazada y atacada con actos terroristas por grupos que respaldan a una nación que fue removida en 2008 de la lista de países patrocinadores del terrorismo internacional, según Estados Unidos.

Aunque ni el FBI ni ninguna otra organización publicara evidencias de que el gobierno de Corea del Norte estuviera detrás de los ataques, el hecho de ese país no se manifieste públicamente en contra de los ataques los hace cuando menos cómplices silenciosos.

Cuando se decidió sacar a Corea del Norte de la lista de países patrocinadores del terrorismo internacional, el Departamento de Estado y la administración Bush sabían que en Corea del Norte no se respetaban, ni se respetan, los derechos humanos ni la libertada de expresión que hoy tan fuertemente atacan, pero se pensó que estratégicamente era necesario para poder lograr un fin mayor, el desarme nuclear de esa nación comunista.

El entonces senador y candidato a la presidencia Barack Obama llamó al acuerdo “un modesto paso adelante” en el desmantelamiento del programa nuclear de Corea del Norte.

Este diciembre, seis años después de que Corea del Norte fuera eliminada de la lista de países terroristas, nos enseña sus colores reales amenazando (y al menos no denunciando) un ataque cibernético en suelo estadounidense.

Por estos días la administración de Obama está considerando eliminar a Cuba de la “lista negra”.

Cuba fue añadida en 1982 debido a que, entre otras acciones, proporcionara atención médica y asistencia política a las FARC y que miembros actuales y anteriores de ETA encontraran refugio de la justicia internacional en Cuba.

El gobierno de Cuba, al igual que Corea del Norte, tiene un odio radical a las libertades de información y movilización ciudadana que puede brindar internet y se dedica sistemáticamente a bloquear dentro del la isla cualquier información que no sea los clones informativos del Comité Central del Partido.

Inclusive, sitios web de compra y venta de productos no controlados por el gobierno como revolico.com son bloqueados por el gobierno de la isla.

Los diarios de información independiente como 14yMedio.com, DDCuba.com y CubaNet.org son además de bloqueados, víctimas de ataques frecuentes por los hackers del gobierno cubano.

Ahora que la administración de Obama está considerando sacar al gobierno de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, lo mínimo que puede hacer es pedirle al gobierno de Cuba que elimine sus bloqueos informativos en las redes de la isla y que públicamente denuncie los ataques cibernéticos que por estos días afectan a Sony y sus redes digitales.

Sin estas exigencias básicas, es muy probable que cuando alguna empresa u organización en Estados Unidos, léase SONY, USAID, NED, IRI, etc., quieran dar ayuda o soporte a la libertad de expresión de los cubanos, sean atacados por las vías oficiales y por otras no tan oficiales.

O quién sabe, tal vez como los amigos del gobierno de Cuba en el norte de la península coreana, mientras que nadie juegue con los monos de Cuba y se dediquen a solo mover la cadena, ni la Casa Blanca, ni ninguna empresa que quiera operar en Cuba tendrá problemas.

Adquirir seguridad nacional con tortura

Por Clive Rudd FernandezNixonMcCain

La semana pasada el Senado de los Estados Unidos presentó el resultado de una investigación que duró cinco años y cubrió más de 6.3 millones de documentos sobre métodos interrogatorios utilizados por la CIA a raíz de los ataques de al-Qaeda contra EE.UU. el 11 de septiembre 2001.

El resumen ejecutivo de 525 páginas del reporte final – que tiene unas 6,000 páginas- puede leerse y consultarse en su totalidad por cualquier individuo en cualquier rincón del mundo con conexión a internet aquí.

Entre las revelaciones del reporte está lo que se ha llamado eufemísticamente como “métodos de interrogación mejorados” que realmente no son más que tortura.

Los métodos incluían, entre otros, privaciones prolongadas de sueño, simulacros de ejecución, hidratación rectal y golpizas. La lista es mucho más larga y detallada pero por estos cuatro primeros métodos de interrogatorio cualquiera puede juzgar si estamos hablando de tortura o de “métodos de interrogatorio mejorados”.

Cuando leí el reporte por primera vez hice un esfuerzo importante por ponerme en la fecha y la situación en que ocurrieron los hechos.

Después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, Estados Unidos estaba en pie de guerra y la nación vivía aterrada de que otro ataque ocurriría de forma inminente.

Para colmo de males al-Qaeda con Osama Bin Laden a la cabeza estaba activamente intentando adquirir armas nucleares en el mercado negro internacional.

Eran momentos desesperados y la CIA, junto con otros centros de inteligencia, aparecían diariamente en la prensa como deficientes e incapaces por no ver venir esa catástrofe aunque existieron muchas alarmas y evidencias que apuntaban a ello.

Sin dudas, las circunstancias pueden juzgarse como extremas y atenuantes.

¿Pero, existen realmente circunstancias atenuantes para vejar y torturar a un prisionero?

Desafortunadamente la persona más indicada que yo conozco para responder esa pregunta es un cubano que murió hace poco. Su nombre: Huber Matos.

Después que terminé de leer el informe del Senado mi memoria hizo una conexión inmediata con un paralelo cubano: el caso del Comandante de la revolución que fue condenado a 20 años de privación de libertad por la revolución de Fidel Castro por supuestos cargos de sedición.

Los detalles de las torturas que sufrieron Huber Matos y otros reclusos durante años fue algo que me estremeció mucho. Muchas de las historias contadas por Huber Matos en su biografía “Cómo llegó la noche” son idénticas a las descritas por el informe de la CIA: privaciones prolongadas de sueño, simulacros de ejecución, y golpizas.

Lo que más me quebró de estos relatos era que cubanos como yo pudieran hacer algo tan terrorífico.

Aunque Fidel Castro y la cúpula del Partido Comunista en Cuba han negado constantemente el uso de la tortura en Cuba (como la CIA también lo negó y escondió por mucho tiempo en Estados Unidos) en una entrevista que Castro le dio al cineasta Oliver Stone, Fidel le confesó que algunas acciones drásticas se han tomado en la revolución porque Cuba está y ha estado por muchos años en un estado virtual de guerra con Estados Unidos.

De hecho todas las prohibiciones y atropellos de los derechos humanos que el régimen de La Habana ha infligido en su población se justifican por el embargo económico de Estados Unidos a Cuba y su estado virtual de guerra.

A los cubanos demócratas que hemos luchado durante años por denunciar las torturas y violaciones del régimen contra nuestro pueblo, el informe de torturas de la CIA nos debe doler en la misma medida que las violaciones a nuestra población. Son violaciones a los derechos humanos, punto.

La publicación del informe sobre torturas del Senado estadounidense fue elaborado por miembros del Partido Demócrata y ha traído controversias sobre el momento de su publicación y su contenido.

Una de las posiciones en este debate es la del senador republicano por Arizona John McCain. Posiblemente en uno de los mejores momentos de su carrera el senador McCain dijo en el Senado: “Nuestros enemigos actúan sin conciencia. Nosotros no debemos actuar así…”.

Y dijo más. McCain admitió que no se debe torturar “por los más altos ideales de nuestra nación y por los muchos sacrificios terribles hechos para protegerlos; por nuestro respeto a la dignidad humana, y porque no necesitamos arriesgar el honor de la nación para prevalecer en esta o en cualquier guerra”.

Al publicarse el informe y convertirse en un debate público, Estados Unidos le arrebata un arma importante de ataque a sus enemigos, el arma de cuestionarse y mejorarse a sí mismo, el arma de exponer alto y claro cuáles son los valores que fundaron esta gran nación donde todos los humanos son tratados de igual forma independiente de su sexo, raza o religión, el arma de que es una nación donde los valores morales prevalecen ante el terror.

Estados Unidos ha comenzado su largo camino hacia su reencuentro, hacia la solidificación de su compás moral y humano. Cuba, que lleva más de 55 años bajo una dictadura que tortura y veja a sus presos, aún no sabe cuándo le llegará su hora.

En otra parte de su discurso el senador por Arizona dijo “Creo que el pueblo estadounidense tiene derecho – de hecho, una responsabilidad – de saber lo que se estaba haciendo en su nombre; cómo estas prácticas hicieron o dejaron de servir a nuestros intereses; y cómo se comportaron con nuestros valores más importantes.”

Algún día le llegará la hora al pueblo cubano de saber qué se ha hecho en su nombre y en el nombre de una revolución que cada vez menos cubanos apoyan. Mi sueño es que ese día llegue pronto.